Perseguir el fraude eléctrico es un proceso arduo que conlleva un cambio de mentalidad y de usos y costumbres de una población en la que para muchos conectarse fraudulentamente y tomar algo no es suyo no necesariamente es igual a un robar.
Grandes esfuerzos se hicieron para modificar la Ley General de Electricidad y tipificar debidamente el robo eléctrico como un robo cualquiera, es decir que la persona que lo haga es pausible de ir a prisión, amén de pagar algunas multas.
Lamentablemente, el timming político impidió que en un año de elecciones fuera aplicado. Hoy tanto la SIE como la CDEEE (esta última imagino que como doliente final) anuncian su voluntad de empezar a persiguirlo. Lo único que nos queda decir es la famosa frase del popular programa radial... y será cierto?????
Qué piensa Ud?